viernes, 10 de febrero de 2012

ESA "CHISPILLA" GABACHA

Últimamente ha resurgido, en la televisión del país vecino, ese latente “humor” gabacho, de tan dudosa gracia, que huele a cierta envidia o complejo chovinista, olvidando que el primero que necesitó tomar “poción mágica” para derrotar a los contrincantes fue un galo enano (no ver aquí alusiones a su presidente).
Quizá estén molestos por las más de 21 victorias de deportistas españoles en su Roland Garros, o las 13 del Tour, entre otros muchos triunfos del deporte español.
Qué triste e insulso resulta siempre un payaso sin gracia y "sin fundamento"…

sábado, 4 de febrero de 2012

COMO UNA HISTORIA DE AMOR

Hace poco menos de un año que conocí a “Eva”. La conocí amarrada en el C.N. de Denia.
Poco después volvía a buscarla, junto a sus nuevos armadores, para llevarla de las aguas tibias del Mediterráneo a las más frescas del Atlántico, aguas que ya conocía. Esa travesía, tras el primer día, acabé realizándola a solas con “ella” y eso me permitió irla conociendo mejor.
Más adelante volvimos a navegar juntos a solas, desde el sur al norte de Galicia, para, una vez pasado el verano y esta vez junto a la patrona, volverla a acompañar hasta la que era su nueva casa en Vigo.
La relación con sus nuevos armadores no llegó a cuajar, supongo que no estaban predestinados.
Las circunstancias de la vida hicieron que “Eva” volviese a cruzarse en el camino de su anterior armador, y no tardó en venirla a ver a Galicia. Con estas palabras me describió el encuentro:
“Por fin he visto a EVA. Ha sido emotivo. Pobre, se ha mostrado con vergüenza por las lechugas y mejillones que lucia en su línea de flotación, su cubierta de teka con musgo ....ella que es un barco de mares bravos y disfruta llevando en su recaudo a navegantes enamorados de la mar!

Abrazado a su proa le he susurrado que la vengo a rescatar para que surque nuevamente los mares con orgullo, acompañada de juguetones delfines y que será mi compañera hasta que mi vida me dure.”
Finalmente, la semana próxima, volveré a acompañarla de vuelta a su antigua casa mediterránea, junto a su enamorado armador, que se ha dado cuenta de que “Eva” y él están hechos para navegar juntos.
Mi travesía con ellos terminará en Barbate, luego los dejaré a solas para que disfruten juntos su vuelta al Mediterráneo, seguramente cuando vuelva el calorcito.
¿Es o no una historia de amor?

P.D. Carlos,  supongo que tu mujer estará un poco celosa….aunque seguramente ella también esté contenta de volver a verla  J

miércoles, 1 de febrero de 2012

VERGÜEZA MARINERA

Al igual que “Cagancho” representaba a la “vergüenza torera”, Francesco Schettino representará a partir de ahora a la “vergüenza marinera”.
Ante la incredulidad de lo evidente, he esperado unos días para opinar tras el trágico suceso del hundimiento del “Costa Concordia” junto a la Isla de Giglio, pero cuanto más se sabe de los acontecimientos,  más sentido tiene decir que el capitán ha actuado como un presunto macarra imprudente, incompetente,  mentiroso y cobarde, pese a la incertidumbre que aún reina sobre el tema y sus causas.
Macarra imprudente por presumir de gobernar un buque de esas características como si se tratase de un Ferrari, haciendo una temeraria pasada junto a la costa para saludar a un colega, como tratando de impresionar a la moldava de 25 años que al parecer le acompañaba.
Incompetente por el nefasto resultado de la maniobra realizada por el capitán y su papel en la evacuación del navío, amén de la fatídica hora que tardó en dar la orden de abandono del barco.
Mentiroso, ya que al parecer en un primer momento achacó el accidente a una ausencia de las piedras, que causaron la grieta de 70 m en el costado de babor, en las cartas de navegación (algo comprobable en menos de dos minutos).
También por la pobre excusa con la que justificaba su prematuro abandono de la embarcación, alegando que cayó del barco justo sobre un bote salvavidas, junto a su segundo y su tercer oficial (y seguramente junto a la chica moldava), con su ordenador bajo el brazo, además de sus objetos personales.
Cobarde, precisamente por “darse el bote” antes de completar la evacuación de los más de cuatro mil pasajeros y tripulantes, para desaparecer del escenario e irse a su casa.
El resultado ya lo estamos viendo, 17 muertos, 15 desaparecidos, algunos heridos, un montón de gente con un susto de muerte, un buque casi nuevo echado a perder y millones de euros tirados al mar, sin nombrar las consecuencias por contaminación que seguramente producirá y el desprestigio que supondrá para todo un gremio profesional y el sector de los cruceros marítimos.
Me llamó la atención ver posteriormente en un programa de televisión a dos profesionales de Marina Mercante intentando “defender” la actuación del susodicho capitán ante el abandono prematuro del buque, alegando que ninguna ley especifica que el capitán deba ser el último en abandonar la nave. Pero aunque así fuera, él es el responsable de coordinar dicha evacuación, más cuando todo apunta a que el hundimiento fue debido a su imprudencia, aunque sólo sea por vergüenza marinera.
En fin, creo que a Schettino no lo salvará de la condena ni el abogado de Camps.