domingo, 14 de junio de 2015

MANTENIMIENTO DEL BARCO. PREPARACIÓN DE TEMPORADA.

Entre abril y junio es tiempo de preparación de temporada para la gran mayoría de embarcaciones tras el largo invierno.
Muchos son los trabajos de mantenimiento, reparación y limpieza que debemos hacer para que el barco esté guapo y listo para la temporada estival.
Cada barco tiene sus características y circunstancias, incluso para un mismo barco pueden variar los trabajos de una temporada a otra, por lo que me centraré básicamente en mi caso.
Continuando con la entrada que hice en otoño para preparar el barco para el invierno, ahora, en primavera,  son más los trabajos de puesta a punto.
Lo primero, repito, en mi caso, fue sacar la capota que protege completamente tanto cubierta como francobordos. Es un trabajo pesado, pero a pesar de que no es estanca, preserva bien el barco de las inclemencias de la intemperie invernal.

Este año, como trabajo excepcional, había que ocuparse de la madera de teca, tanto de la cubierta como, sobre todo, de la regala, que estaba ya muy necesitada de cuidados, agrietada, gris y reseca. Así que lo siguiente fue armarse de paciencia, lijadora y un buen surtido de recambios de lija.
 Una primera pasada con lija más gruesa (de 50) para quitar lo más gordo e igualar el veteado. Otra pasada con lija más fina (de 80) y finalmente un acabado con lija de 120. Eso, para 18 metros de regala por cada banda, más la popa, con cornamusas y candeleros que dificultan el trabajo, resulta una tarea ardua que lleva su tiempo.

A continuación una primera mano de aceite de teca, no para la cubierta, que pasados unos días hay que volver a repetir.

Además había que hacer lo mismo con otros elementos de madera de teca, como el soporte del motor fueraborda y unos bancos abatibles que este barco tiene en la popa.

Una vez terminada esta fase, un primer fregado general de cubierta, empezando con las partes de gel coat, que se hizo con agua a presión, rematando la faena con pulimento para quitar arañazos y rozaduras.

Seguidamente le tocaba a la cubierta de teca, a cepillo, aplicando primero unas sales que limpian a fondo la madera y después un producto que le devuelve el color. Todo hecho por parcelas y aprovechando, en lo posible, los días sin sol.

En la temporada anterior se lijó y dio aceite a la regala de la bañera central, pero este año había que darle un ligero repaso con lija muy fina y volver a darle aceite. Además se lijó la mesa de bañera y también se protegió con aceite de teca.

Hasta aquí quizá lo más duro estaba hecho.
En el interior, lo más importante, la revisión anual del motor principal y el generador, con cambio de aceite, filtros, ánodos, cambio de una de las correas de distribución y revisión de niveles de líquido refrigerante. Así mismo un vistazo a los niveles de agua destilada de las baterías y vaselina para los bornes.

Revisión también de los grifos de fondo, frotando con cepillo de alambre y dando vaselina a las llaves.
Chequeo de los elementos de seguridad, comprobando las fechas de caducidad de extintores, bengalas y botellas de chalecos auto inflables, reponiendo lo que fuese necesario. Y en su caso, atender a las revisiones de balsa salvavidas y radiobaliza. Ojo con la ITB y recibo del seguro si tocase.

Algunos trabajos menores como revisión de las bombas, motor de neveras, wc´s, reposición de bombillas, limpieza de filtros de la instalación de agua dulce, engrasado de winches, etc.

Casi por último, llega la hora de la varada para limpieza de la obra viva. Especial atención a la hélice, tomas de refrigeración y cambio de ánodos de sacrificio. Darle patente y al agua otra vez. De vuelta en el amarre,  colocar y darle tensión de nuevo el backstay.

Otros años, a este barco se le han pulido los francobordos ya que, sobre todo en cascos de color oscuro, les afecta especialmente el sol. Pero al gel coat se le puede pulir un número de veces limitado,  después tocará ya pintarlo (aunque para eso hay que preparar el bolsillo).

Por último, colocar el génova en el enrollador (y la mayor en su caso), así como todos los elementos que se hayan retirado de cubierta, como aros salvavidas, reflector de radar, pabellón, poleas, cabos de maniobra, etc.

Aparentemente ya está listo el barco para afrontar una nueva temporada de navegación, pero como es bien sabido, los trabajos a bordo no se terminan nunca. Un constante limpiar, reponer, reparar, mantener y, lo más importante, navegar, sin lo cual no tendría sentido todo este trabajo.

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